¿Cuánto de tu presupuesto de marketing de verdad trae clientes, y cuánto solo mantiene la máquina andando y haciendo ruido?
En marketing hay una distinción simple y muy útil: el gasto que trabaja y el que no trabaja (en inglés, working y non-working). El que trabaja es lo que el cliente efectivamente ve: el aviso, la pauta, la promoción. El que no trabaja es todo lo que hay alrededor para producirlo: agencias, comisiones, herramientas, materiales. Ninguno es malo — el problema es no saber cuánto va a cada uno.
Ordenar eso es el primer paso para todo lo demás. Cuando sabes en qué se va cada peso, casi siempre aparece lo mismo: un pedazo que se puede recortar sin perder resultado, y plata que se libera para lo que sí vende.
No se trata de gastar menos por gastar menos. Se trata de saber qué estás comprando con cada peso — y recién ahí decidir tranquilo.
¿Tienes tu gasto de marketing separado entre lo que trae clientes y lo que solo cuesta?
¿Te pasa esto en tu empresa?
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